FRECUENCIA CARDÍACA
 
La manera más sencilla de tener una referencia de la intensidad que llevas durante la carrera es por medio de tu frecuencia cardíaca, que nos permitirá programar una serie de zonas de referencia. En estas zonas hablamos de porcentajes de la frecuencia cardíaca máxima (F.C.M.) por lo que lo primero que tenemos que conocer es esta cifra máxima. Si estás empezando puedes seguir estas fórmulas estandarizadas:
 
FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA EN HOMBRES 220 MENOS EDAD
FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA EN MUJERES 226 MENOS EDAD
 
Aquí tienes la tabla desarrollada por edades, sexos y ritmos de entrenamientos:
EDAD
Hom. - Muj.
PULSACIONES MÁXIMAS
RITMO R1 (60%)
RITMO R2 (70%)
RITMO R3 (80%)
RITMO VO2 máx. (90%)
     - 18
206
124
144
165
185
     - 19
205
123
144
164
185
     - 20
204
122
143
163
184
     - 21
203
122
142
162
183
     - 22
202
121
141
162
182
     - 23
201
121
141
161
181
18 - 24
202
121
141
162
182
19 - 25
201
121
141
161
181
20 - 26
200
120
140
160
180
21 - 27
199
119
139
159
179
22 - 28
198
119
139
158
178
23 - 29
197
118
138
158
177
24 - 30
196
118
137
157
176
24 - 31
195
117
137
156
176
25 - 32
194
116
136
155
175
26 - 33
193
116
135
154
174
27 - 34
192
115
134
154
173
28 - 35
191
115
134
153
172
29 - 36
190
114
133
152
171
30 - 37
189
113
132
151
170
31 - 38
188
113
132
150
169
32 - 39
187
112
131
150
168
33 - 40
186
112
130
149
167
34 - 41
186
112
130
149
167
35 - 42
185
111
130
148
167
36 - 43
184
110
129
147
166
37 - 44
183
110
128
146
165
38 - 45
182
109
127
146
164
39 - 46
181
109
127
145
163
40 - 47
181
109
127
145
163
41 - 48
179
107
125
143
161
42 - 49
178
107
125
142
160
43 - 50
177
106
124
142
159
44 - 51
176
106
123
141
158
45 - 52
175
105
123
140
158
46 - 53
174
104
122
139
157
47 - 54
173
104
121
138
156
48 - 55
172
103
120
138
155
49 - 56
171
103
120
137
154
50 - 57
170
102
119
136
153
51 - 58
169
101
118
135
152
52 - 59
168
101
118
134
151
53 - 60
167
100
117
134
150
54 - 61
166
100
117
133
149
55 - 62
165
99
116
132
149
56 - 63
164
98
115
131
148
57 - 64
163
98
114
130
147
58 - 65
162
97
113
130
146
59 - 66
161
97
113
129
145
60 - 67
160
96
112
128
144
 
Los datos obtenidos, aunque fiables, suelen ser conservadores y el margen de error aumenta cuanto más entrenado estés. De todos modos, como es fácil y estamos empezando, puedes usarla.  
Mi amigo Víctor Arufe, colaborador de esta página, recomienda la fórmula de Karnoven. Esta fórmula de Karnoven utiliza la Frecuencia Cardíaca de Reserva (RFC), que es la FCM, menos la Frecuencia Cardíaca de reposo (FC rep.).
RFC = FCM - FC rep.
Ya hemos obtenido nuestra RFC, o sea, nuestras pulsaciones máximas, con la RFC calculamos el porcentaje de intensidad que vayamos a hacer en nuestro entrenamiento y le sumamos la FC reposo.
 ¿Te has perdido? Normal. Hagamos un ejemplo para que lo veas, tomemos un hombre de 30 años, con 60 pulsaciones en reposo (se toman por la mañana, antes de levantarse).
Su FCM es de 220 - 30 = 190. A este dato le restamos la FC rep.:   190 - 60 = 130 pulsaciones de RFC.
Para calcular la intensidad de sus entrenamientos (el porcentaje al que desea entrenar), escogemos el porcentaje o ritmo, por ejemplo al 50%:
  130 x 50% = 65 y le sumamos la FC rep.:   65 + 60 = 125
Es decir, que el señor del ejemplo debe correr a 125 ppm, para ir a 50% de ritmo cardíaco. Míralo despacio, parece complicado pero no lo es. Encontrarás la tabla de intensidades para el test de Karnoven a pie de página.
 
También puedes obtener un resultado exacto con una prueba de referencia. Para hacer esta prueba de F.C.M. tienes que estar bien recuperado, mejor si no has corrido el día anterior. Te proponemos dos métodos:
 
1º. Localiza una buena subida, larga y de mucha pendiente. Lo ideal es que lleves un pulsómetro. Calienta con un trote suave y unas pequeñas progresiones al menos durante 10 minutos. Después del calentamiento, y sin parar, empieza una cuenta atrás de 5 minutos en la que vas a aumentar el ritmo con carrera fuerte, para acabar subiendo la cuesta a tus máximas posibilidades. Los últimos 2-3 minutos debes hacerlos a tope. Fíjate en tu pulsómetro justo en el minuto final o ponte el dedo medio en la carótida (al lado de la nuez), cuenta tus pulsaciones, esta cifra es tu Frecuencia Cardíaca Máxima (F.C.M.)
  
2º. Corriendo o en bicicleta. Después del calentamiento y sin parar aumenta el ritmo todo lo que puedas durante 3 minutos, luego descansa un par de minutos. Fíjate en la lectura de tu pulsómetro al acabar, que será la máxima, o muy aproximada. Ten en cuenta que puedes llegar al máximo unos instantes después de haber acabado esos 3 minutos y esfuérzate para que realmente esos minutos sean lo más intensos posibles.
 
Para valorar la importancia de la FCM, la Universidad de California hizo un trabajo con un grupo de corredores experimentados que durante 5 semanas incluyeron en su entrenamiento 4 días de carreras al 85-90% de su ritmo, la intensidad recomendada para alcanzar el umbral de lactato (llamado umbral anaeróbico por otros autores).
  Los entrenamientos eran muy sencillos, calentaban suave 10 minutos y luego corrían 35 minutos entre 85-90% de su máximo. Las últimas dos semanas añadieron un extra: en el medio del entrenamiento durante 60 ó 75 segundos corrían al 95% y casi al final hacían otra serie de 95% un poco más larga (de 75 a 90 segundos). ¿El resultado? Mejoraron de media 18 segundos sus marcas en la milla y casi 2 minutos en los 5 km.
Hay un nivel determinado de intensidad en el cual se da el mayor rendimiento en actividades aeróbicas, como la carrera. Por encima de estas intensidades el gasto energético deja de ser proporcional al esfuerzo: el oxígeno que tomamos no es suficiente y nuestro metabolismo empieza a funcionar de modo predominan- temente anaeróbico, de ahí el nombre de “umbral anaeróbico” porque es como una frontera de lo aeróbico a lo anaeróbico. En esta zona es donde se da el mayor progreso en el entrenamiento y depende de la forma física de cada persona, por lo que puede oscilar entre un 75% para alguien no entrenado y llegar incluso a un 90% para un atleta en forma.  
De modo estándar se suele hablar del 80-85% de la F.C.M. aunque la única manera de conocer con precisión las pulsaciones que corresponden a tu umbral anaeróbico es con un test de esfuerzo.
  No es recomendable este entrenamiento para principiantes.
  
La disminución de la frecuencia cardíaca es el primer síntoma de un sistema circulatorio entrenado, por lo que si estás comenzando a correr puede que te cueste mantenerte dentro de los límites de la tabla, digamos que es normal. se puede en muchas ocasiones bajar de las 50 ppm en reposo, los grandes deportistas consiguen bajar incluso de las 40. Esta reducción del número de pulsaciones tiene un efecto muy beneficioso sobre el trabajo cardíaco, puede inducir a un aumento de la cavidad cardíaca (dilatación) y del espesor de las paredes cardíacas (hipertrofia).
Se puede determinar el número de pulsaciones en reposo (FC rep.) de una forma sencilla, aunque fiable, por la mañana, después de despertarse, estando todavía en la cama. Si no dispones de pulsómetro, recuerda que el pulso se toma o con tres dedos (sin el pulgar) de una mano a nivel de la arteria radial, en la muñeca, bajo la base del pulgar, o bien en la yugular, justo a uno y otro lado de la nuez. Puedes contar 6 segundos y multiplicar por 10, o mejor, 20 segundos y multiplicar por 3.
La recuperación tras el ejercicio es uno de los mejores indicadores de nuestra forma física. Al tercer minuto tras el esfuerzo debe estar en un 30% por debajo de la FCM. Lógicamente, cuanto antes baje el valor, mejor será la condición física.
 
Es necesario saber que existen unas zonas o ritmos de entrenamiento y que, según cuál se utilice, estaremos incidiendo en uno u otro sistema energético. Se suelen considerar cinco zonas:
CUADRO DE INTENSIDADES
ZONA DE RECUPERACIÓN-REGENERACIÓN

INTENSIDAD MÍNIMA
ENTRE UN 50-60% DE LA FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA

RITMO R1

Es lo mínimo que podemos hacer para encontrar algún beneficio. En esta zona no se producen adaptaciones, a menos que el nivel físico de la persona sea muy bajo. El metabolismo energético es el de los ácidos grasos y la intensidad de trabajo es bajo.
Puede servir para gente con poco nivel físico o para intercalarlo como trabajo de recuperación de otras sesiones más importantes. Es el nivel al que debemos hacer los ejercicios de recuperación tras el esfuerzo.
Cuando andamos estamos en esta franja.
ZONA DE TRABAJO AERÓBICO 1

INTENSIDAD BAJA
ENTRE UN 60-70% DE LA FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA

RITMO R2

En esta zona ya se empiezan a producir adaptaciones que serán más importantes en función de la calidad y cantidad de trabajo que se realice. El metabolismo energético es el de los ácidos grasos y el de los hidratos de carbono, si el nivel de intensidad es elevado la utilización de los hidratos de carbono es mayor.
Se puede utilizar en cualquier persona que tenga un mínimo de condición física.
En esta zona se realiza una gran parte del entrenamiento para carrera de fondo.
ZONA DE TRABAJO AERÓBICO 2

INTENSIDAD MEDIA
ENTRE UN 70-80% DE LA FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA

RITMO R3

Tiene las mismas características que el anterior ritmo, pero con más intensidad, por tanto la degradación de los hidratos de carbono es mayor en esta zona. Es un trabajo de más calidad y en donde se pueden obtener una adaptaciones muy interesantes para la mejora de la condición física. De hecho esta zona es ideal para el entrenamiento de la capacidad aeróbica. Diríamos que es la zona deseada de ritmo cardíaco.
Óptima relación entre la mejora y la fatiga. Es un ritmo en el que te puedes encontrar cómodo a pesar de su exigencia y lo más rápido que puedes mantener por largo tiempo.
ZONA DE UMBRAL ANAERÓBICO 2

INTENSIDAD ALTA
ENTRE UN 80-90% DE LA FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA

RITMO R4

A este nivel se puede trabajar en o muy cerca del umbral anaeróbico, un poco por encima y un poco por debajo.
Cuando se entrena dentro de este rango empieza a ser necesario metabolizar el ácido láctico, ya que se genera este compuesto por la alta intensidad. Se puede entrenar más duro y en muchos momento en ausencia de oxígeno. Sólo se debe utilizar en personas con buena forma física.
Se suelen hacer series cortas, de 5 minutos como máximo. No repetir más de una vez por semana, a lo sumo, y sólo si estás bien preparado, dos veces.
ZONA DE ALTA INTENSIDAD

INTENSIDAD ALTA
MÁS DEL 90% DE LA FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA

RITMO R5

A este nivel sólo se puede entrenar si se está perfectamente en forma. Se trabaja siempre por encima del umbral anaeróbico, o sea, con deuda de oxígeno. Esto significa que tus músculos están usando más oxígeno del que puede proporcionarte tu cuerpo.
Sólo se recomienda este nivel para deportistas de nivel muy alto o de élite.
 
  El cuadro de intensidades usando el test de Karnoven es el siguiente:
CUADRO DE INTENSIDADES
Ritmo 1 - R1 Umbral aeróbico mínimo =
50% de RFC
Ejemplo: RFC x 0,50 + FC rep.
Ritmo 2 - R2 Trabajo dentro del umbral aeróbico =
51-70% de RFC
Ejemplo: RFC x 0,60 + FC rep.
Ritmo 3 - R3 Trabajo dentro del umbral aeróbico =
71-84% de RFC
Ejemplo: RFC x 0,75 + FC rep.
Ritmo Umbral - Trabajo en el umbral anaeróbico =
85-95% de RFC
Ejemplo: RFC x 0,90 + FC rep.
VO2 máx. Aproximadamente VO2 máximo =
96-100% de RFC
Ejemplo: RFC x 0,97 + FC rep.
 
Y, por último, unos conceptos sobre los umbrales de entrenamiento:
Se entiende por umbral mínimo de entrenamiento a la intensidad que debe alcanzar la carga para que produzca en el deportista adaptaciones que mejoren su rendimiento en esfuerzos prolongados. Karnoven situó este nivel en un valor aproximado al 50% de la RFC.
En relación al umbral aeróbico hay que tener en cuenta lo siguiente:
- No todas las personas tienen el mismo umbral mínimo.
- Estímulos por debajo del umbral mínimo no producen adaptaciones.
- Una vez sobrepasado el umbral mínimo la eficacia del entrenamiento aeróbico es mayor, pero siempre y cuando no sobrepase el umbral anaeróbico.
- Las mejoras a consecuencia del entrenamiento aeróbico son mayores en las primeras fases del entrenamiento.